SINOPSIS

“Nací para bailar. Por las noches me quedaba despierta, repitiendo los ritmos en mi cabeza hasta que se convirtieran en una parte de mí.” –La Chana

Antonia Santiago Amador, conocida como La Chana, tiene 67 años. Llega a un escenario vacío y se acomoda en su silla con dificultad. Sus pies empiezan a moverse.  Con los ojos cerrados logra combinar ritmos complejos a una velocidad cada vez más rápida. Su cuerpo y su alma finalmente sucumben al ritmo. Así ella vuelve a la vida.

En los años 60 y 70 La Chana fue una de las más grandes estrellas del mundo del flamenco. La autodidacta bailaora gitana irrumpió en los escenarios en plena edad dorada del flamenco, deslumbrando el público gracias a su estilo innovador caracterizado por sus novedosas combinaciones rítmicas, nada tradicionales, como por su velocidad, expresión y fuerza sin precedentes. Sus actuaciones se anunciaban en colosales carteles alrededor de toda Madrid. Peter Sellers, con el cual actuó en la película The Bobo (1967) la invitó a Hollywood. Pero nunca fue.

Repentinamente, en la cúspide de su carrera, La Chana desapareció de los escenarios.

Siguiendo el backstage de la última importante actuación de La Chana en 2013, se desenreda la historia de una vida turbulenta para revelar el secreto que truncó su prometedora carrera: fue victima, durante 18 años, de abusos domésticos.

Bailando con los Ojos Cerrados no va del remordimiento por la vida que pudo haber tenido, sino de la increíble fuerza de La Chana que le permitió superar las complicadas circunstancias de su vida. Es una historia sobre los procesos de creación y su fuerza, sobre el amor, la amistad y la reinvención. La Chana nos lleva a la esencia de su pasión, revelándonos una historia inspirada y poética que sintetiza la inevitable conexión entre los extremos de la vida y sus contradicciones, entre el artista sobre el escenario y la mujer detrás de la escena.

 

2.1.10